Anatomía de la nostalgia y su conexión con la vida en el extranjero

La nostalgia es un sentimiento que en mayor o menor grado experimenta cualquier que se ha mudado a vivir al extranjero. La ausencia, la pérdida de vínculo físico y el recuerdo de algo que ya no se puede tener al menos de forma cercana y cálida como la familia, los amigos, la dinámicas culturales, los grupos de pertenecía, el clima es la relación más directa. Pero ¿Qué hay detrás y de forma más profunda?

Cada exilio es diferente, pero tiene algo en común: la nostalgia

Cristina Peri Rossi en su libro «estado de exilio«

¿Qué es la nostalgia?

Originalmente era clasificada como una enfermedad, la nostalgia proviene del griego nostos, o regreso a casa, y algos, o dolor y fue acuñado por un médico suizo Johannes Hofer en 1688, el término se usó para describir a una “persona que sufre u estaba maníaca por el anhelo”.

Como ha escrito Julie Beck , la nostalgia se consideró originalmente como una enfermedad emocional cuando se definió por primera vez a fines del siglo XVII. Y, lo que es más importante, a menudo ocurre cuando las personas experimentan estados de ánimo negativos o tienen malas experiencias.

Según Arthur C. Brooks en su artículo Nostalgia Is a Shield Against Unhappiness «Sin embargo, a pesar de su asociación con las emociones negativas, la nostalgia no provoca ni exacerba la infelicidad. Más bien, la nostalgia es una respuesta de defensa a la infelicidad, que trae alivio de un estado de ánimo negativo. Los psicólogos que escribieron en el Journal of Personality and Social Psychology en 2006 encontraron que provocar nostalgia en los experimentos fortaleció los lazos sociales de las personas, aumentó sus sentimientos positivos sobre sí mismos y mejoró su estado de ánimo. Investigaciones similares han demostrado que cuando las personas sienten nostalgia, pueden reforzar su sentido del significado de la vida , disminuir una reacción existencial a la idea de la muerte , aumentar la espiritualidad y aumentar el optimismo«

«La nostalgia es» una emoción autoconsciente, agridulce pero predominantemente positiva y fundamentalmente social

Constantine Sedikides , Tim Wildschut, Clay Routledge, Jamie Arndt , Erica G. Hepper  y Xinyue Zhou 

Un artículo científico que ahonda sobre esta cuestión lo describe como «La nostalgia es» una emoción autoconsciente, agridulce pero predominantemente positiva y fundamentalmente social. Surge de recuerdos entrañables mezclados con añoranza sobre la propia infancia, relaciones cercanas o acontecimientos atípicamente positivos, y conlleva una trayectoria de redención. Se desencadena por diversos estímulos externos o estados internos, es frecuente, universal y se experimenta en todas las edades».

Es curioso como nos modela el lenguaje. En castellano tenemos la palabra nostalgia, pero también melancolía con una linea divisoria no tan marcada como sucede por ejemplo en el inglés en donde hay una diferentencia entre Nostalgia (más vinculados a recuerdos del pasado) y Homesick (más vinculados a echar de menos el hogar) o el alemán que aplican tres posibilidades como Nostalgie (del pasado) Heimweh (aplicado a lugares), Sehnsucht (aplicado a personas).

O también tenemos del portugués con su precisa Saudade que alberga una complejísima traducción literal, una mezcla entre soledad, tristeza y añoranza que expresa según Bert Peeters de la Universidad de Tasmania «un sentimiento afectivo primario, próximo a la melancolía, estimulado por la distancia temporal o espacial a algo amado y que implica el deseo de resolver esa distancia. A menudo conlleva el conocimiento reprimido de saber que aquello que se extraña quizás nunca volverá».

Pero entonces con cuál nos quedamos….

Hay más definiciones y muy diversas pero si tengo que ofrecer un más extensa me gusta la que nos propone Tim Wildschut de la University of Southampton por su poso científico y su toque ligerantemente humanista. Lo publicó en su artículo Benefits of nostalgia in vulnerable populations y publicado en la European Review of Social Psychology al que dedica un gran espacio a la personas emigradas. Diría así:

La nostalgia se refiere a un anhelo sentimental por eventos trascendentales del pasado (p. ej., cumpleaños, bodas, graduaciones; Wildschut et al.,2006).Se caracteriza por sentimientos ambivalentes, pero predominantemente positivos (Leunissen et al.,2021);uno normalmente se siente cálido y contento, pero también extraña el pasado (Hepper et al.,2012). La emoción se experimenta con frecuencia (varias veces a la semana; Hepper et al.,2021; Wildschut et al.,2006) y en todas las edades (Madoglou et al.,2017) y culturas (Hepper et al.,2014).

La nostalgia es una emoción auto-relevante, dado que los eventos recordados son personalmente significativos (Sedikides & Wildschut,2018). Sin embargo, también es intensamente social, ya que el yo suele estar rodeado de personas cercanas en recuerdos nostálgicos: son, para citar The Kinks, «recuerdos de personas».

De hecho al hilo de The Kinks, Tim Wildschut nos invita a escuchar la canción Do You Remember Walter? que comienza así:

Walter, recuerda cuando el mundo era joven¿Y todas las chicas conocían el nombre de Walter?Walter, ¿no es una pena que nuestro pequeño mundo haya cambiado?¿Recuerdas, Walter, jugando al cricket en el trueno y la lluvia?

[…]

Sí, las personas a menudo cambian, pero los recuerdos de las personas pueden permanecer.

The Kinks en la canción «Do You Remember Walter?»

Se podrían escribir ríos de tinta en relación a este tema desde diferentes perspectivas pero en esta ocasión me gustaría centrarme en:

  • su cara no tan amable y
  • el aspecto psicológico y emocional,
  • como puede mejorar nuestro bienestar,
  • como es especialmente sensible en todos los migrantes siendo la integración clave.

Los tres puntos claves para entender la nostalgia

Quiero comenzar con un importante estudio publicado en el Journal of Personality and Social Psychology, que nos ayudará a conocerla mejor. En el, los investigadores abordaron 3 cuestiones fundamentales sobre la nostalgia.

  1. El contenido de las experiencias nostálgicas. En este caso había descripciones de las experiencias nostálgicas que normalmente presentaban al yo como protagonista en interacciones con otras personas cercanas (p. ej., amigos) o en eventos trascendentales en la vida (p. ej., bodas, graduación, etc.). Estas descripciones contenían más expresiones de afecto positivo que negativo. Es decir, los contenidos que recordamos nostalgicamente tienden a ser más positivos.
  2. Por otro lado, qué desencadenaba la nostalgia. Esta parte reveló que la nostalgia se produce en respuesta al un estado de ánimo negativo y un estado afectivo especialmente vinculado a la soledad.
  3. En los últimos estudios, analizaron la utilidad funcional de la nostalgia, es decir, para que nos sirve psicológicamente ser nostálgicos, y establecieron que la nostalgia refuerza los lazos sociales, aumenta la autoestima positiva y genera afecto positivo.

De hecho en otra investigación leí que un aspecto clave es que las personas tenemos más probabilidades de experimentar nostalgia cuando se sentían deprimidas que cuando estaban de buen humor.

La nostalgia nos ayuda a lidiar con la tristeza

Es decir, una investigación respalda que las personas usamos la nostalgia como un mecanismo de afrontamiento para amortiguar la tristeza que puede producir por ejemplo la soledad, la pérdida etc. Las personas cuando nos involucran en ensoñaciones nostálgicas tenemos como resultado experimentar una mejora del estado de ánimo.

De hecho una investigación neurocientífica demostró que ver fotos nostálgicas tiene un leve efecto analgésico. Los investigadores afirmaron que: «el estudio encontró que el tálamo desempeña un papel clave como vínculo funcional entre la nostalgia y el dolor, lo que sugiere un posible mecanismo analgésico modulador de la nostalgia», señalan los autores.

Y estudio publicado en el Journal of Personality and Social Psychology encontró que los participantes quienes fueron inducidos a sentir nostalgia al escuchar una exitosa canción favorita de su pasado “eran más propensos que un grupo de control a decir que se sentían ‘amados’ y que ‘vale la pena vivir la vida’”

Es parecido a cuando tomamos un medicamento contra para reducir la gravedad de los síntomas, pero sin lanzar las campanas al vuelo porque aún así no nos devuelve a la normalidad, solo puede servir de apoyo. Todavía podemos sentirnos mal, solo que no tan mal como se sentirían de otra manera. Ahí radica la clave de su afrontamiento constructivo.

Entonces aquí tenemos: tres ingredientes para comprender la nostalgia de alguna forma y cual es su función. Y si sabemos cual su función podremos vivirla de forma más constructiva y no dejarnos atrapar en su lado menos luminoso.

Comprender los mecanismos que hay detrás de la nostalgia, notarlos, nombrarlos y aceptarlos son los primeros pasos para regularlos. Ya sabemos: autoconciencia, autoconocimiento, aceptación y regulación emocional.

Carlos Rodríguez

Por lo tanto una persona que ha emigrado podría sentirse solo y evocar experiencias positivas en relación a personas o momentos podría generar una especie de bote salvavidas que haga mantener unido los lazos sociales y producir un efecto y afrontamiento positivo que le ayude seguir adelante.

¿Pero cual es su lado oscuro y cual su lado luminoso?

A pesar de todas estos descubrimientos recientes que promueven los beneficios de la nostalgia no debemos quedarnos prendados de ella con demasiada efusividad porque puede alberga trampas importantes asociadas a quedarse atrapado en en los días pasados y las personas fijadas en el tiempo que han cambiado o desgraciadamente ya no volverán, particularmente desde un punto de vista social. Como escribe Joshua Fields Millburn en su artículo “la nostalgia es peligrosa”:

La nostalgia es un retrovisor color de rosa. No solo representa falsamente el pasado, manteniéndonos aferrados a una versión bidimensional de la vida que en realidad no existía, sino que empaña el presente y nubla el futuro. Si queremos que las cosas sean “como eran” o si esperamos hacer algo “grandioso otra vez”, nos estamos perdiendo lo bueno que es este momento y lo grandioso que puede ser el futuro. No me malinterpreten, todavía amo mi ciudad natal , no por lo que solía ser, sino por lo que es ahora y por lo que depara su futuro.

Joshua Fields Millburn

Y resumiendo con los apuntes y la ciencia en la mano que comenté antes, la parte luminosa y constructiva de la nostalgia puede producir. En “To Nostalgize: Mixing Memory with Affect and Desire”, el psicólogo Constantine Sedikides y sus colegas describen tres funciones a las que sirve la nostalgia:

  1. La nostalgia nos hace sentir más positivos sobre nosotros mismos y el futuro.
  2. La nostalgia nos hace ver la vida con sentido.
  3. La nostalgia aumenta nuestra conexión social.

“Cuando las personas traen a la mente recuerdos que los hacen nostálgicos, están revisando eventos de la vida personalmente significativos compartidos con sus seres queridos”, explican. “La nostalgia implica reflexionar sobre experiencias pasadas pero motiva estados afectivos, comportamientos y metas que mejoran la vida futura de las personas.” Como afirman Taylor FioRito y Clay Routledge

¿Qué de especial o diferente tiene este sentimiento en lo migrantes?

Hasta ahora he propuesto un laberinto libre a través de una digamos anatomía de la nostalgia que seguro has podido conectar contigo de alguna manera. Pero mi labor profesional acompañando psicoemocionalmente a personas que viven en el extranjero es es enlazarlo de procesos migratorios y su psicología. De hecho abrí con una reflexión de la escritora Peri Rossi que afirmaba que el gran denominador común de los migrantes era la nostalgia. ¿Es cierto? ¿Cómo te afecta a tí?.

Parece ser que este sentimiento es especialmente incisivo y particular en migrantes, desplazados de forma forzada, personas en procesos de duelo, envejecimiento o la demencia.

Si nos estamos fijamos obviamente es población migrante y los migrantes pasan por procesos de duelo asociados a la pérdida , el duelo ambivalente y la soledad, la nostalgia en mayor o menor medida es un gran denominador común.

En relación a esto quiero ir directamente a un aspecto fundamental para que la nostalgia sea un proceso saludable para la persona en su proceso migratorio. Y lo encontré en una investigación muy reciente de Petkanopoulou et al(2021) titulada Nostalgia and Biculturalism: How Host-Culture Nostalgia Fosters Bicultural Identity Integration que examinó cómo la nostalgia da forma a la forma en que los individuos biculturales se relacionan con sus culturas anfitrionas (y de origen).

Los individuos biculturales pasan por un proceso de aculturación, que implica adaptarse a otra cultura. La gestión de aculturación se refiere al equilibrio entre, por un lado, mantener la cultura de origen y atesorar el patrimonio cultural propio y, por otro lado, valorar y participar en la cultura de acogida (Berry, 2005 ). La aculturación exitosa facilita la integración de la identidad bicultural, es decir, el grado en que los individuos perciben sus diferentes identidades culturales como superpuestas y armoniosas versus separadas y conflictivas (Benet-Martínez & Haritatos,2005). Cuando hacemos un equilibrio entre donde estamos y de donde venimos.

Los investigadores probaron la hipótesis de que la nostalgia por la cultura anfitriona fortalece la integración de la identidad bicultural y lo hace al aumentar la orientación de la aculturación hacia la cultura anfitriona (es decir, el valor percibido y la importancia de participar en la cultura anfitriona).

Cuando tenemos nostalgia por el lugar donde estemos y por le lugar de donde venimos la nostalgia tendrá un poder constructivo maravilloso.

Carlos Rodríguez

Quiere decir que cuanto más nostalgia albergas en relación a tu cultura anfitriona, ese lugar al que has emigrado ,fortalecerá la integración de esa nueva identidad bicultural o tricultural dependiendo de la familia. Este hecho es maravillosamente clave.

Sentir nostalgia por donde estás y no solo por los que fuiste, viviste y estuviste serán un gran signo de integración del tipo que sea y por tanto un proceso psicológico saludable porque en el lugar de acogida has comenzado a trazar otra nostalgia que además es presente y futuro cercano lo que genera esperanza.

3 formas de ejercitar la nostalgia de forma saludable

La ciencia hasta la fecha no ha ofrecido pruebas de lo beneficiosa que puede ser las nostalgia para nosotros. Pero, ¿Cómo nutrirla? ¿Qué podemos hacer conscientemente para ejercitarla en su lado más luminoso y saludable?. Arthur C. Brooks nos ofrece tres muy interesante y sencillos.

1.- Encontrar un atajo tu lugar feliz. Trasládate a un lugar y tiempo especifico que te haga sentir bien, cálido, del tipo que puedes recurrir en tiempos de tormenta emocional. Busca un imagen o un objeto que te recuerde a ese lugar o momento. ¿una canción? ¿una fotografía? o incluso un olor que tiene una gran fuerza evocativa. A mi me sucede cuando echo pimentón dulce en la sartén o cuando rocío con aceite de mi pueblo el pan. Los miles de kilómetros se acortan y me hacen sentir nostálgicamente cálido.

2.- Anticípate a los recuerdo. Puedes fabricar los recuerdos deliberadamente. Un estudio afirmó que cuando las personas anticipan sentir nostalgia por una experiencia actual, era probable que experimentaran nostalgia más tarde y sintieran conexión social y sentido de significado. Para hacer el experimento cuando estés pasando un gran momento con amigos, familiares, haz una especie de instantánea mental del momento desde esa perspectiva de futuro cuando lo recuerdes en modo nostálgico. En el presente fijar ese momento hará que se recuerden en el futuro y ejerzan un gran efecto positivo en la persona.

3.- Construir tradiciones o buenas costumbres. En un artículo de 2021 titulado The Surprising Power of Nostalgia at Work argumentó que la nostalgia ayuda a crear lazos fuertes en los grupos. Para ello podemos crear bonitas tradiciones, buenas costumbres constructivas con personas que apreciamos. Una mini vacaciones, una reunión anual en un lugar simbólico, un día al mes con amigos para practicar algún deporte. Marca la ocasión con regularidad y llévala a cabo.

Una cita literaria para terminar

Me gusta mucho la literatura y creo que es un gran recurso terapéutico y de autonocimiento en dónde los testimonios y los personajes nos ayudan a comprendernos mejor. Para terminar me gustaría citar a Teodor Ceric que en su maravilloso libro “jardines en tiempo de guerra” afirma en pocas palabras la versión más apasionante y poderosa de la nostalgia. Dice así:

Qué es hijo de la nostalgia, es cierto, pero de una nostalgia exenta de pesadumbre y que no te encierra en el pasado. Al contrario, te liga al presente, como si fueses, no sé, un árbol, con las raíces bien hundidas en la oscuridad de la tierra y la copa expuesta a los cuatro vientos.

Teodor Ceric en su libro“jardines en tiempo de guerra”

¿Bonito? ¿no? Con eso me quedo. Dejemos que la suavidad de la nostalgia nos lleve, nos acaricie y acompañe en el presente encontrando calidez en el pasado pero sin quedar atrapado en el porque el futuro nos espera sin tener prisa en que estemos viviendo permanentemente en el.

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