¿Qué es el choque cultural?: fases y proceso de superación

¿Qué es el choque cultural?: fases y proceso de superación

El migrante vivirá un choque cultural de forma inevitable. Con una preparación preventiva adecuada podrá reducir los riesgos de forma significativa con el fin de preservar su bienestar psicológico y hacer del proyecto migratorio una experiencias enriquecedora y de crecimiento personal a pesar de las dificultades que se puedan vivir. Con este artículo pretendo dar a conocer que significa el choque cultural inverso y que fases o procesos se experimentan.

¿Cómo podría definirse el choque cultural?

El término “choque cultural” se refiere a los sentimientos de angustia y malestar cuando se está expuesto a una cultura extranjera. Además de esta estrecha definición del choque real, la expresión también se utiliza para describir todo el proceso por el que pasa un residente durante una experiencia en el extranjero.

Sonja Manz

Cada persona reacciona de forma diferente a los efectos del choque cultural. A cada migrante le rodean una gran cantidad de factores que merece la pena atender de forma particular y que facilitarán o no su adaptación. El grado de esta aculturación depende por ejemplo de:

  • La personalidad general
  • El autocuidado que tiene la persona
  • La motivación para adaptarse
  • Las expectativas
  • Los conocimientos lingüísticos
  • El proyecto laboral
  • El apoyo de los compañeros y de los autóctonos
  • Las políticas de migración del país de acogida
  • La elaboración del duelo migratorio
  • La distancia cultural entre las dos culturas implicadas
  • y/o las experiencias vividas durante esta vivencia.

Parece que la experiencia y los estudios nos ofrecen una serie de fases por las que generalmente pasan las personas durante este encuentro cultural. Pero considero que estas tienen su punto de particularidad y considero que son procesos que incluso habiendo sido “superadas” puede volver de forma recurrente con otras intensidades y otras características.

¿Qué fases o procesos vive el emigrado durante su adaptación cultural?

Este proceso de adaptación o ajuste suele comenzar con una euforia inicial (Luna de miel) por el carácter extranjero, novedoso y vibrante de la cultura de acogida. Todo es excitante y el migrante se encuentra en el papel de una especia de “falso” turista ávido de explorar y dejarse sorprender por el entorno nuevo.

Le sigue una crisis, el verdadero choque cultural. El individuo se siente fuera de lugar y echa de menos los símbolos, actitudes y hábitos familiares de la cultura de origen. Durante la fase pueden producirse muchos síntomas psicológicos y físicos diferentes de Choque Cultural con distinto nivel de gravedad.

Una vez superada la fase, se empieza a aceptar las diferencias de la cultura de acogida y se pasa a ser más proactivo y generar recursos que faciliten su vida en el nuevo entorno. Aprende a sobrellevar la situación, convivir con ella y su manejo los desafíos de la vida cotidiana se hacen más sostenibles y menos estresantes fruto del aprendizaje y las creación de pequeñas redes de apoyo. Esta etapa se denomina etapa de recuperación.

Finalmente llegamos a una fase de adaptación, en la que el individuo alcanza un cierto estado de aculturación. Se siente más o menos integrado, asume su rol dentro de la nueva sociedad. Siente que ha construido lazos de unión con otras personas tanto de su propio cultura como de la cultura autóctona. El idioma se hace más asumible al menos para defenderse en diferentes planos de la vida. Y logra trazar un cierto equilibrio sostenible con su lugar de origen, preservando su cultura pero asumiendo las cosas que le enriquecen de la nueva.

Digamos que la adaptación no es un final en la fases del emigrado, es el comienzo de un proceso de integración cada vez más profundo con sus altos y sus bajos pero sin duda cada vez más efectivo y enriquecedor, sostenible y menos estresante.

Carlos Rodríguez

La cultura es un sistema complejo y compartido de actitudes, valores, creencias y comportamientos que aprendemos. Y por tanto como he comentado anteriormente no parece necesariamente que tengan una secuencia rígida y lineal.

Algunos autores y yo mismo considero que es un ciclo dinámico, con unas ciertas fases estipuladas como indicaba anteriormente pero al mismo tiempo con un cariz de proceso en ciclos con matices que van de la experiencia más negativa a lo más positivo hasta superar el choque cultural en su aspecto más crudo. Aunque obviamente siempre habrá nuevos choques aunque una vez superado el grueso serán de menor calibre y teóricamente más sobrellevable.

Considero que es un ciclo dinámico, con unas ciertas fases estipuladas como indicaba anteriormente pero al mismo tiempo con un cariz de proceso con matices que van de la experiencia más negativo a lo más positivo hasta superar el choque cultural más directo.

Carlos Rodríguez

También hay que tener en cuenta que el retorno al lugar de origen es una forma de choque cultural, esta vez inverso y que será motivo de otra entrada ya que tiene su propios proceso.

Espero que te haya sido de utilidad este artículo. No dudes en compartirlo si consideras que a otras personas le puede interesar.

Fuente citada:
Sonja Manz. Culture Shock – Causes, Consequences and Solutions: The International Experience.

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